26 de febrero de 2011

Escribír, una pasión

Me apasiona escribír... Qué más queda por vivír?
La objetividad no es un buen partido.

Quebrantar las leyes del abismo,
apegarse a las leyes del sueño universal,
redactar las emociones del romanticismo,
recuperar las ideas que viajan por la espiral...

¡Y deja ya de evaluar al amor!


Retira piezas y coloca trozos de papel manchados
con tinta de una pluma que no escribe...

Escribe, escribes?

Opta por leer las palabras de un libro sin páginas.
Imagina mundos exteriores con estrellas a sus alrededores.
Borra problemas y errores que puedan dañar el sistema.
Contagia con una sonrisa engañosa a aquellas personas que no conozcas.

Escribe por que te apasiona... nadamás porque sí.

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