11 de enero de 2011

En tiempos de pobreza

11 de Enero de 1822.

El mundo carece de imaginación, de sueños e ilusiones. El mundo carece de amor, de riqueza espiritual.
El mundo... en parte sólo es ciencia-ficción, y por otra es nuestra perfecta realidad.

El mundo carece de infinidad de cosas, sentimientos, emociones, etcétera.
Dichoso aquél que encuentra algo especial en su vida, algo que lo inspire a seguír, a dar un paso más. Una persona, un sentimiento, un sueño, una ilusión, un objeto, un lugar o un momento pueden ser ese "algo".

Un ilusionista olvida creer en las ilusiones, un pensador olvida pensar adecuadamente, un soñador olvida el significado de un sueño, un apasionado olvida amar con el corazón, un payaso olvida la forma correcta para poder dibujar una sonrisa en el rostro del público. ¿Qué más queda por olvidar?

En tiempos de pobreza es difícil creer en algo o en alguien. Dificilmente las personas que se cruzan en tu camino son especiales, o dejan marcada su huella en tu corazón. También es difícil olvidar el pasado, y menos si son recuerdos de una plática desarrollada en una banca de la escuela.

La verdad es que si la vida fuera fácil todo sería completamente aburrido, no existirían los errores, y por lo tanto no existiría el aprendizaje ni el caracter de cada individuo.

Ideas abstractas extraídas de un cerebro humano...
Por ahora no hay ni una gota de inspiración en mi cabeza.
No debo matarme pensando, las ideas llegarán solas cuando sea el momento correcto. Todo a su tiempo.

Y cuando la inspiración regrese prometo escribirle a personas especiales, a aquellos que están dentro de mí.



Espero poder compartir más momentos a tu lado, memorizando cada instante, construyendo un pasado lleno de hermosos recuerdos.


Gracias Luna.

Una perfecta tortura


No soy poeta ni lírico,
ni cantante ni actor, ni músico ni autor,
sólo soy una víctima más de tu hechizo voraz,
de tus malas intensiones y de tus correctas decisiones.

Cúbreme de nuevo con polvo de hada,
devuélveme lo que me quitaste, nada
jamás será como antes, como ayer,
como lo que fuimos o lo que no pudimos ser.

Llévame contigo aunque ya estés cansada,
secuéstrame una vez más con la mirada,
estás perdida en algún lugar lejos de aquí,
sigue caminando, no te separes de mí, o de ti.

Porque eres tú por quien muero esta noche,
la razón de esta locura, un simple reproche,
una perfecta tortura entre amor y dolor,
desahogándome desde mi habitación
con esta secreta y extraña canción.

Mátame sólo un segundo más,
ódiame una vida o una eternidad,
descubre emociones, aprende de tus errores,
analiza situaciones, no destruyas corazones.

Porque eres tú por quien muero esta noche,
la razón de esta locura, un simple reproche,
una perfecta tortura entre amor y dolor,
desahogándome desde mi habitación
con esta secreta y extraña canción.

Y en un instante apaga la luz, vámonos ya.
Todo ha terminado, no queda nada más.
Una cadena de mentiras y espejismos,
la realidad es sólo un reflejo de nosotros mismos.

No soy poeta ni lírico,
ni cantante ni actor, ni músico ni autor,
sólo soy una víctima más de tu hechizo voraz,
de tu carnívoro amor y de tu falso dolor.


Song by Dhancess

La pequeña historia de Mr Rock & Roll


Vestido para la ocasión se apresuró a agotar su tiempo y su rock & roll.
La estrella que una vez brilló sobre un mar de luces y gritos de emoción.
Se miraba ante el espejo y contaba cada línea de expresión en su rostro,
arañado por las garras del  rock & roll.
Eligió andar en soledad, entre caras sonrientes y la falsedad.
La fama es sólo un antifaz, la riqueza un velo que oculta la verdad.
Le bastaban sus heridas para hacer de la tristeza una canción curativa,
elixir contra fisuras al corazón.
La leyenda cuenta que se marchó persiguiendo nuevos sueños y a una canción.
Puede ser que aún escuche su brillante voz; por aquí aún se recuerda a Mr. Rock & Roll.
Dicen que siguió una estrella y que pudo alcanzar su iluminada estela, y volar...


Song By Histeria Innokua

9 de enero de 2011

En algún lugar

08 de Enero de 1903.

Un local, un helado, un lugar en algún lado. Una familia sentada frente a mí, dos personas conversando junto a mí, una plática extraña y lejana que no da señales de vida, varias personas caminando de un lugar a otro, y una lista interminable de canciones.

La familia parece estár feliz, al mismo tiempo una canción con excelentes líneas para disfrutar del momento. Las dos personas sentadas a un lado mantienen una conversación. En ese instante sobresale el sonido de un recuerdo, y de momento las ideas fluyen por mi cerebro.

Las canciones no se detienen; siguen y siguen, son perfectas para armonizar la mente de aquél jóven pensador. Y por fin llega una idea que vale la pena darla a conocer: Escribir y plasmar ese momento.

Poco a poco el helado comienza a terminarse... ¿Comenzar a terminarse? Que frase tan... algo. ¿En qué momento es que comienza el final? Nadie lo sabe, lo único que saben es comenzar y finalizar. Se dan cuenta del fin cuando éste ya llegó, no cuando empieza o está por empezar, sino cuando ya llegó. Y es cuando todos se preguntan: "¿En qué momento se comenzó a acercar el final?"

Lo que pasa en esta sociedad es que nadie sabe nada, y los que saben nunca hablan. La mayoría no disfruta cada momento de su vida al máximo, no se percatan de lo que están viviendo y la vida se les va de las manos en 13 segundos. Esta es la forma de vívir, una de tantas maneras de disfrutar la vida: Vivír sin vivír.

¿Quién no se ha aferrado a un amor inalcanzable? ¿Quién no está en espera del regreso de una persona? ¿Quién no vive en los recuerdos, en los errores, en el pasado? Existen muchas personas (infinidad de ellas diría yo) que, a sus 58 años se lamentan de no haber vivido como quisieron, de haber perdido muchos años de su vida, de haberlos desperdiciado "prestando atención a charlas sin sentido".

"Comienza a terminarse"... que curioso.

Las personas que caminan de un extremo de la calle al otro se parecen tanto a aquél "amor inalcanzable" de nuestro pensador. Un pensamiento: "Quisiéra que fuera ella, poderla abrazar y decirle al oído lo que me he callado... desearía haber terminado con lo nuestro (si es que alguna vez hubo un "nuestro"), antes de que comenzara el final".

Después de eso, la mente del ilusionista vuelve a la realidad. Luego se escucha una voz de un individuo, el cual escupe y dice: "Me gusta analizar y observar a las personas".

Las personas siguen caminando; pasan en parejas, en familia, solas, con sus hijos, con sus hermanos, con amigos, con sus perros... caminan hacia su destino.

El helado se ha terminado y el pensador/ilusionista deja de pensar en ilusiones. Suelta la pluma, la pone sobre la mesa, dobla la servilleta en la que escribió su memoria, la guarda en su bolsillo izquierdo del pantalon negro que llevaba puesto, se amarra sus agujetas, se acomoda los calcetines, estornuda, se levanta del asiento, se retira el cabello de su rostro, toma la basura del helado, camina, la deposita en el cesto de basura, baja las escaleras y se dispone a caminar entre la gente para llegar a casa y poder descansar por tan agitado día.

8 de enero de 2011

The illusionist memories

Chapter 1. 
Mi nombre es Avril.



Hace tiempo… ¡NO! En un día nublado como… ¡NO! Era el día 65 del año de 1992… ¡NO, NO, NO! Así no puedo empezar a contar tu historia, no es la forma correcta. ¿O quizá lo correcto es lo incorrecto? ¿O puede que sea incorrecto lo correcto? De alguna forma u otra, todo puede ser lo contrario a lo que fue en algún momento, ¿no? Lo que hice correctamente ayer, hoy lo haré incorrectamente. Es decir, que las cosas son correctas en su momento, pero si se repiten en otro punto del tiempo ya no será así, simplemente estaremos actuando incorrectamente… o solamente… ¡NO! No es así. Correcto significa que está bien para ti, que tú sientes que está bien. Tal vez lo que para ti sea correcto para los demás será incorrecto, pero al final solo tú tienes la decisión, solo tú sabes lo que haces y las consecuencias que conllevan tus acciones. Solo tú eres capaz de saber qué es lo correcto y qué es lo incorrecto, nadie más. Simplemente debes analizar, pensar, analizar de nuevo, seguir pensando, analizar por tercera y última vez, pensar detenidamente, hacer preguntas y obligarte a dar una respuesta. Ahora, ¿te ha quedado claro quién soy?

Mi nombre es Avril. Soy una sobreviviente más de este mundo, un animal extraño que devora almas en su tiempo libre. Una pensadora de profesión. Vivo sola, debajo de la cama o dentro del ropero. Trato de cambiar mi realidad con ayuda de la Señora pastilla Zydeproximina y la Señora anti-depresiva Xerominina… Son las únicas amigas que tengo.

Mi nombre es Avril. Fui procreada por una mantícora y un hada. Algunas veces duermo entre telarañas. Otras veces no duermo sino que medito toda la noche, con una nube de humo de cigarro sobre y alrededor de mi cabeza. Suelo tronarme los dedos a lo largo del día, porque si no lo hago, me duelen intensamente y después el dolor no para.

¿Ya te dije que me llamo Avril? Bueno, mi nombre es Avril. ¿Mi casa? ¿Qué es eso? Yo vivo sola, debajo de la cama o dentro del ropero. El olor a madera me provoca una gran satisfacción. ¿Sabías que no me gusta hablar con el Señor Silencio? No para de hablar, es algo fastidioso. Solamente me cuenta cosas sobre su vida, pero no me deja hablar. Dice que yo le gusto y que se quiere casar conmigo, pero yo no soportaría verlo todos los días. No quiero.

¿Mi nombre? Me llamo Avril, y no lo volveré a repetir. Cuando me duermo es cuando comienzo a vivir mi realidad al cien por ciento. Quisiera quedarme dormida por una semana, dejar marcada mi silueta sobre la cama y levantarme para volver a recostarme de nuevo. Creo que comenzaré a hacerlo. Sí, lo haré. ¿Cuándo regresaré? No te preocupes, volveré en una semana para contarte mi historia, mi sueño. En estos momentos no me siento bien, lo correcto será que duerma. Pero antes me comeré una parte de la Señora Zydeproximina y otra de la Señora Xerominina.

Mi nombre es Avril, al menos ahora ya sabes quien soy. Una demente atrapada entre las ramas de un árbol. Una cicatriz que nunca sanará, ni siquiera con la ayuda de mis Señoras amigas. Una lágrima seca que jamás tocó el suelo. Desterrada al país de las ilusiones, al país de las maravillas junto con Alicia. Una pensadora de profesión. Mi nombre es… ¿Cuál es mi nombre? No lo sé, no recuerdo como me llamo. ¿Cómo pude olvidar algo tan importante y tan simple a la vez? Bueno, dime Avril. Ese nombre me agrada. Desde hoy mi nombre es Avril.