8 de enero de 2011

The illusionist memories

Chapter 1. 
Mi nombre es Avril.



Hace tiempo… ¡NO! En un día nublado como… ¡NO! Era el día 65 del año de 1992… ¡NO, NO, NO! Así no puedo empezar a contar tu historia, no es la forma correcta. ¿O quizá lo correcto es lo incorrecto? ¿O puede que sea incorrecto lo correcto? De alguna forma u otra, todo puede ser lo contrario a lo que fue en algún momento, ¿no? Lo que hice correctamente ayer, hoy lo haré incorrectamente. Es decir, que las cosas son correctas en su momento, pero si se repiten en otro punto del tiempo ya no será así, simplemente estaremos actuando incorrectamente… o solamente… ¡NO! No es así. Correcto significa que está bien para ti, que tú sientes que está bien. Tal vez lo que para ti sea correcto para los demás será incorrecto, pero al final solo tú tienes la decisión, solo tú sabes lo que haces y las consecuencias que conllevan tus acciones. Solo tú eres capaz de saber qué es lo correcto y qué es lo incorrecto, nadie más. Simplemente debes analizar, pensar, analizar de nuevo, seguir pensando, analizar por tercera y última vez, pensar detenidamente, hacer preguntas y obligarte a dar una respuesta. Ahora, ¿te ha quedado claro quién soy?

Mi nombre es Avril. Soy una sobreviviente más de este mundo, un animal extraño que devora almas en su tiempo libre. Una pensadora de profesión. Vivo sola, debajo de la cama o dentro del ropero. Trato de cambiar mi realidad con ayuda de la Señora pastilla Zydeproximina y la Señora anti-depresiva Xerominina… Son las únicas amigas que tengo.

Mi nombre es Avril. Fui procreada por una mantícora y un hada. Algunas veces duermo entre telarañas. Otras veces no duermo sino que medito toda la noche, con una nube de humo de cigarro sobre y alrededor de mi cabeza. Suelo tronarme los dedos a lo largo del día, porque si no lo hago, me duelen intensamente y después el dolor no para.

¿Ya te dije que me llamo Avril? Bueno, mi nombre es Avril. ¿Mi casa? ¿Qué es eso? Yo vivo sola, debajo de la cama o dentro del ropero. El olor a madera me provoca una gran satisfacción. ¿Sabías que no me gusta hablar con el Señor Silencio? No para de hablar, es algo fastidioso. Solamente me cuenta cosas sobre su vida, pero no me deja hablar. Dice que yo le gusto y que se quiere casar conmigo, pero yo no soportaría verlo todos los días. No quiero.

¿Mi nombre? Me llamo Avril, y no lo volveré a repetir. Cuando me duermo es cuando comienzo a vivir mi realidad al cien por ciento. Quisiera quedarme dormida por una semana, dejar marcada mi silueta sobre la cama y levantarme para volver a recostarme de nuevo. Creo que comenzaré a hacerlo. Sí, lo haré. ¿Cuándo regresaré? No te preocupes, volveré en una semana para contarte mi historia, mi sueño. En estos momentos no me siento bien, lo correcto será que duerma. Pero antes me comeré una parte de la Señora Zydeproximina y otra de la Señora Xerominina.

Mi nombre es Avril, al menos ahora ya sabes quien soy. Una demente atrapada entre las ramas de un árbol. Una cicatriz que nunca sanará, ni siquiera con la ayuda de mis Señoras amigas. Una lágrima seca que jamás tocó el suelo. Desterrada al país de las ilusiones, al país de las maravillas junto con Alicia. Una pensadora de profesión. Mi nombre es… ¿Cuál es mi nombre? No lo sé, no recuerdo como me llamo. ¿Cómo pude olvidar algo tan importante y tan simple a la vez? Bueno, dime Avril. Ese nombre me agrada. Desde hoy mi nombre es Avril.

2 comentarios:

  1. Hoy comienzo oficialmente a leer completamente tu blog :) y quedé maravillada con esta entrada, repito, escribes fantástico :)

    Nota: Inventaste los medicamentos? xD

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  2. Es una parte del primer capitulo de mi libro :)
    ¡Gracias!

    Espero poder comenzar a leer tus publicaciones, sólo he leído como 4 :(


    Los medicamentos claro que son ficticios XD

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