9 de abril de 2011

Confesión

Fue a conciencia pura que perdí tu amor,
nada más que por salvarte.
Hoy me odias, y yo feliz,
me arrincono para llorarte.
El recuerdo que tendrás de mi será horroroso,
me verás siempre golpeándote como un malvado,
y si supieras bien qué generoso,
fue que pagaste así,
tu gran amor.
¡Sol de mi vida!
Fui un fracasado,
y en mi caída busqué el echarte a un lado,
porque te quise tanto, tanto,
que en mi rodar, para salvarte,
sólo supe hacerme odiar.

Hoy después de un año atroz te vi pasar,
me mordí para no llamarte.
Ibas linda como un sol,
si se paraban para mirarte.
Yo no sé si el que te quiere así se lo merece,
sólo sé que la misería cruel que te ofrecí me justifica el verte hecha una reina,
pues vivirás mejor lejos de mi.
¡Sol de mi vida!
Fui un fracasao,
y en mi caída busqué el echarte a un lao,
porque te quise tanto, tanto,
que en mi rodar, para salvarte,
sólo supe hacerme odiar

No hay comentarios:

Publicar un comentario